Soy originario de Lower Laurentians (provincia de Quebec), donde nació mi mundo creativo, inspirado por la singularidad de sus espacios y sus habitantes. En fotografía, presto especial atención a las formas en que los individuos ingresan al entorno inmediato, al que sirven, con una preferencia por los aspectos más singulares y más peculiares del espacio. La lengua vernácula oculta parte del misterio y nunca deja de fascinarme. La calidad de la impenetrabilidad parece estar en el corazón de su esencia.

 

Mis imágenes están vinculadas por la perplejidad, la duda y la incomodidad que provocan en nosotros. Las imágenes evocan un espacio esquivo entre el yo y el entorno inmediato. Me interesan las dimensiones ordinarias y extraordinarias de los espacios, la forma en que las personas se apropian de esos espacios y lo que pueden evocar para sí mismos y para nosotros. Busco lo personal, lo inusual, los pasajes en movimiento de los espacios internos y externos, y lo que el primero refleja a través de este último.

 

Los encuentros son el enfoque de mi enfoque fotográfico porque implican asumir un riesgo, un peligro, un espacio indefinible con el que puedo crear y hacer infinitamente el mío. El encuentro, ya sea de un lugar o de un ser humano, es una forma de conectar puntos, descubrir intersticios preciosos, y causar sorpresa, incomodidad y divergencia, pero también alegría y contemplación.